
El 30 de abril de 1984 fue asesinado Rodrigo Lara Bonilla, ministro de justicia del gobierno del Presidente Belisario Betancourt. Fue un hecho que me choco tan profundamente porque hasta ese día no me había dada cuenta de hasta donde podría llegar el odio, el egoísmo y la maldad de los delincuentes. Hoy me atrevo a decir, con toda certeza que, además de los capos del narcotrafico, los delincuentes detrás de ellos eran los "padres de la patria".
Un jovencito llamado Byron, fue apresado por este horrendo crimen, que vergüenza señores!!! Se puso de moda en ese entonces matar por mil pesos... Que dolor... En ese momento pensé en los hijos que se quedaban sin padre, pero también yo me sentí huérfana ese día porque no era posible que a ese hombre lo habían silenciado para siempre por denunciar a los maleantes que tanto daño han hecho a Colombia en los últimos 30 años...

No hay comentarios:
Publicar un comentario